Amaneció soleado en la bahÃa de Urdaibai, con algunas series marcando en la barra desde primera hora a pesar de la marea alta y la sensación con las predicciones en la mano de que serÃa hoy o nunca, que este viernes era la última oportunidad que habÃa para celebrar unas dignas finales en la mejor izquierda de europa.